El dominio de la Bundesliga del Bayern Múnich fue tan abrumador que no se movió del liderato de la clasificación en ninguna de las 30 fechas disputadas hasta la culminación del título con su victoria de este domingo contra el Stuttgart en su estadio (4-2).
Fue el líder desde la primera cita, el pasado 28 de agosto, cuando empezó con un triunfo apabullante por 6-0 contra el Leipzig, hoy el tercero de la clasificación, con tres goles de Harry Kane, dos de Michael Olise y uno de Luis Díaz, tres en la primera parte y otros tres en la segunda.
Y lo será hasta la trigésimo cuarta y última (le quedan cuatro encuentros en esta competición contra Mainz, Heidenheim, Wolfsburgo y Colonia, por ese orden), después de haber sumado 79 de los 90 puntos en juego, con 25 victorias, cuatro empates y una sola derrota en las 30 fechas que necesitó para solventar de forma matemática su previsible título.
Ni siquiera la reacción del Borussia Dortmund fue capaz de poner en duda al conjunto bávaro, cuyo comienzo ya fue imparable, con nueve victorias sucesivas en las primeras nueve citas, para abrir una brecha que ya nadie logró subsanar, siempre al frente de la clasificación el grupo dirigido por Vincent Kompany.
Su única derrota fue el 24 de enero pasado por 1-2 frente al Augsburgo en el Allianz Arena, cuando los goles de Arthur Chaves y Han-Noah Massengo levantaron el 1-0 con el Hiroki Ito había dado ventaja a un Bayern que encajó los dos goles en los últimos 20 minutos del choque. No había perdido antes ni lo hizo después. Solo tropezó con cuatro empates más: a dos con el Mainz, con el Unión Berlín y con el Hamburgo y a uno con el Bayer Leverkusen.
