El Bayern Múnich tuvo que anotar cuatro goles para noquear al Flamengo y pasar a cuartos de final del Mundial de Clubes (4-2). Los brasileños aguantaron el envite con dos tantos, pero la pegada alemana –personificada en Harry Kane– fue demasiado para ellos.
Flamengo y Bayern firmaron una oda al fútbol ofensivo, con los riesgos de una presión muy elevada que dejaba a menudo a los 22 jugadores en apenas la mitad del terreno de juego, pero con los beneficios de que cualquier recuperación de balón o pase entre líneas abriría un sendero hasta la portería rival.
Los goles germanos de Leon Goretzka y Harry Kane en el primer tiempo fueron dos ejemplos de ello. Recuperación en campo contrario, disparo casi inmediato desde fuera del área y gol. Cada fallo del Flamengo en salida era castigado con un gol, pero eso no amilanó a los brasileños.
Flamengo siguió apretando y buscando entrar en el partido mediante el control del esférico.
El Bayern no pudo detener un trallazo de Gerson, a la media hora del partido, que acortó distancias (2-1).
El broche de oro a una primera parte difícil de superar lo puso Goretzka con el mencionado gol. Le cayó a los pies un mal despeje de la defensa brasileña y remató sin pensárselo desde 30 metros (3-1).
