Paul Pogba regresó este sábado a la competición con el Mónaco en el estadio Roazhon Park de Rennes, 811 días después de su último partido oficial. Con la camiseta número 8, entró al minuto 84 con el marcador 4-0 en contra y recibió la ovación de la afición rival. Su equipo logró descontar luego a 4-1.
Jugó apenas 11 minutos, pero suficientes para marcar un regreso simbólico. Durante su entrada, observó un penal en contra. Al final del partido, se arrodilló sobre el césped, gesto que reflejó la importancia de este retorno tras meses de trabajo físico y mental intensivo.
La presencia de Pogba en el campo generó gran expectación en la grada, incluso entre los aficionados rivales, que seguían atentos cada uno de sus movimientos. Con él en el centro del campo, Mika Biereth anotó el 4-1, y su participación mostró la necesidad de su incorporación para un Mónaco que atraviesa un momento complicado, ocupando la octava posición y sumando su tercera derrota consecutiva.
Además, este partido representó su debut en la Ligue 1, competición que nunca había disputado, pese a su amplia trayectoria. Pogba se consolidó como figura en Manchester United con 233 partidos, en Juventus con 190 encuentros y en la selección francesa, con la que fue campeón del mundo en 2018 y sumó 91 partidos y 11 goles. Su regreso a la Ligue 1 supone un nuevo desafío en su carrera.
