Un intrascendente Bolívar que se encargó de tocar la pelota sin hacer daño en el arco contrario, fue sorprendido por el joven equipo de Wilstermann, que remontó en el segundo tiempo una desventaja de un gol y se llevó una gran victoria (1-2) a Cochabamba. El partido fue válido por la Copa Bolivia, el torneo por series de la División Profesional.
Fue un duro golpe para los celestes, que solamente hace unos días habían goleado a Palestino en Chile (0-3) y consiguieron la clasificación a los octavos de final de Copa Sudamericana.
El equipo paceño tuvo un amplio porcentaje de control de la pelota, pero fue un dominio improductivo, sin generar opciones de gol. Se encargó de merodear la zona defensiva del visitante, sin sorpresa, sin inquietar a la última línea ni al arquero del rival.
Llevó peligro en la parte final del partido, pero a esas alturas el Rojo había remontado con tantos de Robson Dos Santos (69’) y Alejandro Barrón (74’).
Tan pobre fue lo que hizo en el partido, que en la primera ocasión de gol que tuvo se adelantó en el marcador con un tanto de Martín Cauteruccio (37’). El uruguayo recibió una asistencia de Jhon Velásquez, pisó el área y con un remate cruzado puso el 1-0.
La pelota iba de derecha a izquierda y viceversa, centros imprecisos y algún remate sin riesgo.
