El Barcelona recuperó este sábado la sonrisa tras el pinchazo en Vallecas y el Betis, penalizado por la expulsión de Edgar González, pagó las consecuencias de la ambición del líder de LaLiga (4-0), que acaricia el título cuando quedan seis jornadas para que finalice el campeonato.
Los goles de Andreas Christensen, Robert Lewandowski y Raphinha en el primer tiempo acabaron con las esperanzas del Betis, que ve cómo el sueño de jugar ‘Champions’, -la cuarta plaza está ahora a 9 puntos- se desvanece. El Barça, en cambio, mantiene los 11 puntos con respecto a su más inmediato perseguidor, el Real Madrid.
Tras el varapalo vivido en Vallecas ante el Rayo (2-1), el líder no quería sustos y se desempolvó de la pereza mostrada en las últimas jornadas para domar el duelo desde el inicio. Y lo hizo con el plan A que quiere Xavi Hernández: presión y circulación alta del balón.
Los barcelonistas tardaron dos minutos en abrir la lata. Raphinha, al que en una jugada anterior Lewandowski le pidió calma, encontró la templanza para trazar un centro tenso, perfecto para que un central como Christensen se elevara entre los zagueros y rematara elegantemente con la testa. Primer gol del danés con la zamarra azulgrana, un futbolista indispensable para Xavi Hernández.
El tanto despertó al Betis, que fue capaz de apoderarse del esférico, pero el Barça se estiró algo más y buscó sus opciones en transiciones rápidas. En una de ellas, Raphinha robó el balón y en su carrera fue derribado por Edgar González que, según la interpretación del árbitro, mereció la cartulina, si bien pareció que había tocado el balón.
