El Wolverhampton siguió la estela del Eintracht de Fráncfort y del Inter de Milán y encarriló su clasificación para los octavos de final de la Liga Europa, tras golear ayer por 4-0 al Espanyol, en una jornada en la que el Arsenal y el Basilea dieron también un paso de gigante hacia la siguiente ronda.
En el caso del conjunto inglés, tras imponerse por 0-1 en su visita al campo del Olympiacos con un gol a falta de nueve minutos para la conclusión del delantero francés Alexandre Lacazette, tras remachar a las redes un centro de Bukayo Saka.
Un gol que pone en el camino de los octavos de final a los del español Mikel Arteta, que tiene, tras su mala campaña liguera, en la conquista de la Liga Europa su única oportunidad de disputar el próximo curso la Liga de Campeones.
