El chileno Coquimbo Unido y el venezolano Aragua se miden hoy en los primeros compases de la Copa Sudamericana con la seguridad como principal condicionante previo, tras los incidentes violentos que obligaron a suspender el partido del torneo chileno que los locales jugaron el viernes 31 de enero, ante el Audax Italiano.
En el minuto 17 de ese encuentro, que abría la segunda jornada del campeonato chileno, un grupo de ultras entró en el terreno de juego, agredió a un camarógrafo de televisión y causó varios desmanes.
Tras esos incidentes y como medida de precaución, en un primer momento se dejaron de vender entradas para la visita del Aragua de hoy e incluso se llegó a barajar la posibilidad de que el partido se jugase a puerta cerrada.
"Estamos muy expuestos a ser sancionados por la Conmebol y a ser denunciados por el equipo visitante. Nuestra intención como club es luchar porque nuestros abonados y quienes compraron su entrada puedan asistir al partido", dijo Pablo Morales, gerente general de Coquimbo Unido.
