Un gol de Carlos Soler decidió ayer, sábado, a favor del Valencia (1-0) un encuentro igualado que el Celta controló hasta el descanso y en el que los locales fueron más incisivos en la segunda mitad.
Fue después de que el Celta retirara a un central para buscar la victoria cuando el Valencia abrió el marcador en una jugada colectiva que finalmente le dio la victoria, en un choque en el que su rival buscó el gol del empate con insistencia en los últimos minutos.
Aunque la primera jugada de peligro se produjo en el área del Celta y fue bien resuelta por Rubén Blanco, la iniciativa durante la primera parte correspondió al equipo gallego, que manejó el balón en el centro del campo con soltura y movilidad.
Valencia permaneció agazapado a la espera de encontrar opciones a la contra, pero la defensa rival le impedía acercarse a la meta rival.
