El Real Madrid clasificó para los cuartos de final de la Copa del Rey tras golear cómodamente a un Real Zaragoza que, no obstante, plantó cara al líder de Primera, pero que pecó de inocencia ante un conjunto que no perdonó las ocasiones que tuvo.
La Romareda lucía festiva y casi abarrotada para recibir al conjunto blanco siete años después, pero poco le duró la fiesta a la parroquia maña.
El Zaragoza, pese a reservar buena parte de su once titular para su verdadera lucha, la del ascenso, salió voluntarioso, pero algo impreciso e inocente, mientras los de la capital del Reino tomaron el partido con más orden y calma.
Pero si los errores se pagan caros en Segunda, más aún cuando el rival es todo un Real Madrid, y una pérdida de balón de la zaga aragonesa supuso forzar un córner que botó Toni Kross y que Raphael Varane remató hasta el fondo de la red.
