Nadie se salvó de la debacle del pasado jueves en la Copa del Rey en el Atlético de Madrid, conmocionado ante un hecho tan imprevisto como sonoro que pone bajo el foco al argentino Diego Simeone, a examen hoy, domingo, en el "Metropolitano" ante el Leganés, y a un equipo que hoy se mueve en la indefinición.
Ni defiende como solía ni ataca con la determinación y la eficacia que le hizo coleccionar siete títulos en los ocho años que suma el técnico al frente de un conjunto al que ha dirigido a las cotas más altas, a tiempos de gloria que ni siquiera intuía el club en 2011, pero cuyo presente decepcionante promueve una reflexión.
En ella incide la derrota del jueves en León, pero el momento actual era quizá perceptible desde hace un tiempo atrás. No ha sido el Atlético aún capaz de ser el equipo que debe y quiere esta temporada.
