Desde ayer el conjunto de Nacional Potosí convirtió la sede de Gobierno en su cuartel general a la espera del cotejo que jugará mañana, domingo, frente a Bolívar en el marco de la vigésima cuarta fecha del certamen Clausura.
Tras la derrota frente a Wilstermann en calidad de local el equipo partió de inmediato a La Paz, donde ayer por la tarde trabajó en la regeneración muscular.
Tras la derrota sufrida ante el cuadro cochabambino, los jugadores de los altos de San Juan están conscientes que tienen una presión adicional por consolidar el boleto a la Copa Libertadores.
“Se complica la lucha a la Libertadores pero solamente dependemos de nosotros. Le llevamos seis puntos a San José y cinco a Blooming y hay nueve puntos por jugar. Solo dependemos de nosotros y desde ahora debemos de pensar que tenemos tres finales”, sostuvo el defensor, Luis Aníbal Torrico.
