El Atlético de Madrid doblegó a las dudas, superó al Lokomotiv de Moscú, cumplió con un triunfo sin sobresaltos y avanzó a los octavos de final de la Liga de Campeones, al ritmo del fútbol de Joao Félix, el promotor de una victoria crucial, abierta por él de penalti y cerrada por Felipe Monteiro con el 2-0.
Cuando el balón pasa por él, Atlético juega mejor. Es una combinación indudable, que necesita con más constancia, mientras aguarda retos de más altura.
