El Real Madrid ganó al Espanyol (2-0) en un partido en el que vistió de verde a pesar de jugar de local, en apoyo a la cumbre del clima que se está celebrando en Madrid, y suma ya nueve encuentros sin conocer la derrota: ganó sin sufrir y será, como mínimo, colíder una semana más antes de afrontar una difícil salida a Mestalla.
El partido era para los jóvenes y Valverde y Rodrygo se encargaron de poner a prueba a Diego López con tres disparos lejanos. Tras un saque de esquina provocado por un tiro del uruguayo el Madrid logró inaugurar el luminoso. El córner no generó peligro, pero la jugada continuó y Varane creyó en ella hasta el final y abrió el marcador (1-0).
El cambio de plan del conjunto catalán en el segundo tiempo hizo que aumentase el ritmo del partido y las imprecisiones; la tranquilidad local se convirtió en incertidumbre que se encargó de despejar el de siempre, Benzema. El francés culminó una gran conducción de Valverde, llegando hasta línea de fondo, en el m.79 enterrando las esperanzas de los visitantes.
