Empezó Stamford Bridge sacando una pancarta en homenaje a Eden Hazard y acabaron los aficionados “Blue” acordándose de los viejos tiempos de la estrella belga al ser el Chelsea sometido por la maquinaria perfecta, que también sabe sufrir, del Liverpool de Jürgen Klopp.
1-2 en Londres y los “Reds” ya tienen cinco puntos de ventaja ante el Manchester City. Lo han conseguido después de una demostración más del gran equipo que son y de la capacidad que tiene Klopp para encajar las piezas y sacar a un futuro campeón de la Premier League, pese al sufrimiento de los últimos minutos de partido ante un Chelsea que pudo merecer más.
El Liverpool se mueve como pez en el agua ante los grandes y el Chelsea fiaba sus posibilidades a las transiciones ofensivas rápidas tras algún destello individual en el medio.
