Roger Federer superó ayer, domingo, al belga David Goffin en un rápido encuentro de octavos de final del Abierto de EE.UU., que el suizo zanjó en poco más de cien minutos por 6-2, 6-2 y 6-0.
Después de las dudas de sus dos primeros partidos, contra Sumit Nagal y Damir Dzumhur, en los que perdió un set en cada uno de ellos, y la reacción que tuvo después frente a Dani Evans, Federer apretó de nuevo el acelerador para arrollar a Goffin, al que ha ganado ya en nueve de sus diez encuentros.
El duelo se disputó en la pista Arthur Ashe de Flushing Meadows, cuyo público asistió a una gran exhibición del tenista de Basilea, ante un rival poco afortunado al servicio, que sólo fue capaz de meter un 50 por ciento de sus primeros servicios.
El segundo saque tampoco le fue útil al belga, ya que únicamente fue capaz de ganar un 27 por ciento de los puntos en los que tuvo que recurrir a él.
