Una nueva decepción. Anoche, la hinchada de Calero salió cabizbaja del coliseo “Ciudad de Potosí” tras una nueva derrota como dueño de casa. Con este nuevo traspié, el bicampeón nacional pierde la imbatibilidad que tuvo la gestión pasada jugando en casa.
Nuevamente los errores técnicos y la falta de actitud de gran parte del plantel terminaron pasándole la factura al bicampeón nacional que cede terreno en su lucha por retener el título.
En gran parte del cotejo, el equipo potosino estuvo poco certero en los lanzamientos de corta y larga distancia y a ello se sumó la pasibilidad del estratega Sandro Patiño en la lectura del encuentro.
Por su parte, Amistad demostró ser un hueso duro de roer para cualquier plantel y, en base a un juego inteligente, logró complicar al local desde el primer minuto de juego.
El partido arrancó con un quinteto chuquisaqueño hambriento de hacerse del triunfo y con un Calero timorato que no pudo reaccionar a las embestidas de los visitantes.
El primer cuarto quedó emparejado a 16 puntos, resultado que no gustó a la visita por todo lo hecho dentro del campo de juego.
