El británico Lewis Hamilton (Mercedes) se proclamó ayer domingo campeón del mundo de Fórmula Uno por quinta vez al acabar cuarto en el Gran Premio de México, decimonovena y antepenúltima prueba puntuable y en la que se impuso con autoridad y por segundo año consecutivo el holandés Max Verstappen (Red Bull-TAG Heuer).
Para convertirse en pentacampeón el inglés necesitaba terminar entre los siete primeros en el Autódromo Hermanos Rodríguez, independientemente de lo que hiciera su único rival, Sebastian Vettel (Ferrari), y lo hizo en el cuarto lugar, mientras que el alemán acabó segundo en una brillante actuación.
Hamilton se hizo con la quinta corona, a falta de los grandes premios de Brasil y Abu Dabi, en una carrera en la que sufrió lo indecible con los neumáticos y en la que nunca pudo pelear por la victoria, pero de la que sale de nuevo campeón.
