Un espectacular partido del extremo izquierdo de Olympique Lyon, Memphis Depay, que metió el segundo gol de Holanda y destacó con sus detalles técnicos, tumbó a una Alemania que tuvo en todo momento la pólvora mojada y no aprovechó sus ocasiones.
La selección germana venía de cosechar buenos resultados en sus dos últimos encuentros, al conseguir un empate contra Francia y una victoria contra Perú, pero ayer hizo recordar su pobre actuación en el Mundial de Rusia 2018, cuando cayó eliminada en la fase de grupos.
Se llevó de Amsterdam un resultado doloroso que deja en entredicho a su entrenador, Joachim Low. Alemania no perdía con Holanda desde el 2002 y, en competición oficial, desde 1992.
El cuadro alemán, no obstante, tuvo sus posibilidades, pues jugaron con las líneas adelantadas y disfrutaron de ocasiones claras, pero la falta de puntería y una buena actuación de la defensa naranja les amargaron la noche.
