Mohamed Salah dirigió ayer la exhibición de Liverpool sobre Roma (5-2) en "Anfield" y, con un doblete sublime en la primera mitad y dos asistencias en la segunda, impulsó el sueño de los rojos hacia la final de la Liga de Campeones en Kiev.
El delantero egipcio, recién nombrado mejor futbolista del año en Inglaterra y uno de los nombres más codiciados a día de hoy en el mercado, sigue haciendo méritos para pelearle el Balón de Oro a Cristiano y a Messi: sus 43 goles en 47 partidos esta temporada -diez de esos tantos en la "Champions"- así lo demuestran.
Liverpool de Jürgen Klopp, el único equipo invicto del torneo, y Roma de Eusebio Di Francesco, con la moral por las nubes tras la histórica remontada en cuartos ante Barcelona, dos conjuntos que nadie esperaba en semifinales, buscaban en Anfield dar el primero de los dos pasos necesarios para estar el próximo 26 de mayo en el Estadio Olímpico de Kiev.
