El plantel de Bolívar se dio el gusto cobrar la revancha a su tradicional adversario, The Strongest al que venció por 3 a 0 ayer en el estadio “Hernando Siles”, de La Paz. La fiesta celeste se desató apenas el árbitro (Gery Vargas) dijo que terminó el juego del clásico 209. El encuentro correspondió a la décima primera fecha del campeonato Apertura.
Además de tratarse de un partido entre dos viejos conocidos, el Tigre tenía un propósito: celebrar su aniversario número 110 con una victoria sobre su viejo conocido y así continuar con la fiesta, pero para los atigrados no fue su tarde, el pan se les quemó en la puerta del horno, se fueron con la manos vacías y la rabia de haber caído justo cuando festejaban su fundación, el 8 de abril de 1908.
Para Bolívar los goles les cayeron como anillo al dedo, no olvidaron que en el encuentro de ida cayeron en las garras del atigrado por 2 a 0, por lo que querían sacarse la espina del ojo y así fue, jugaron con argumentos sólidos, cada tanto convertido era celebrado como si se tratase del título del campeonato.
