En vísperas de sus enfrentamientos de cuartos en la Champions, ante Bayern y Roma, respectivamente, Sevilla y Barcelona escenifican hoy un ensayo de la final de Copa que ambos disputarán el 21 de abril, presidido por la duda de Leo Messi, determinante en la gran racha de los azulgrana, que han perdido solo uno de los últimos diez encuentros jugados en el feudo sevillista.
Ernesto Valverde, técnico barcelonista, está pendiente de su estrella, ausente en los dos partidos con la selección argentina a causa de una sobrecarga muscular.
La idea del técnico es que Messi viaje a Sevilla y en función de sus sensaciones juegue o se quede fuera del equipo. Y es que el partido de ida de los cuartos de final que Barza debe jugar el miércoles 4 ante Roma.
Messi es especialmente determinante cuando los azulgrana se miden a Sevilla, ya que su equipo suma ocho victorias consecutivas y diecinueve partidos sin perder ante su rival, y fue autor de 29 goles en 31 partidos.
