El Dakar es, “sin machismo, más para hombres que para chicas”, dijo recientemente a EFE su director, Etienne Lavigne, y aunque es cierto que los hombres son amplia mayoría, con más de 500 participantes, la presencia femenina está latente con 14 mujeres que este año tomarán la salida de la carrera.
España es el país con mayor representación femenina. Son tres mujeres participantes, seguido de Argentina, Holanda, Italia y República Checa, con dos cada uno; y Bolivia, Perú y Suiza, con una inscrita por cada país.
Diez lo harán como pilotos, de ellas cuatro en motos, tres en coches, dos en quads y una en la reciente nueva categoría de vehículos utilitarios todoterreno (UTV); mientras que otras cuatro serán copilotos, de ellas dos en coches y otras dos en camiones.
La piloto de motos española Laia Sanz encabeza indiscutiblemente esta delegación femenina del Dakar, pues ostenta el mejor resultado de una mujer sobre las dos ruedas, al haber finalizado en 2015 en la novena posición.
En esta nueva edición, Sanz, cinco veces campeona del mundo de enduro, buscará volver a estar entre los diez primeros de la clasificación general.
