El conjunto de Pichincha cumplió con su tarea al ganar anoche a Calero por 113 a 103 y así forzar a un quinto encuentro que se jugará el viernes 15 y en la que se definirá al nuevo campeón de la Liga Boliviana del Básquetbol.
En un partido en que tuvo varios roces la vieja casona supo dar la vuelta el resultado y de esta manera igualar la serie de la final a dos victorias por lado.
La nota negativa de la cuarta final la protagonizó el brasileño Lucas Tischer que increpó al técnico Diego D’ Andrea y terminó el duelo sentado en la banca.
Antes de que se inicie la contienda entre los dos archirrivales el presidente de la Federación Boliviana de Básquetbol, Marco Arze, entró al coliseo “Ciudad de Potosí” con los trofeos que se quedarán en Potosí.
Estos fueron acomodados en el centro del campo de juego a vista de toda la parcialidad que se apostó en las graderías del escenario deportivo.
El partido era de pronóstico reservado. Calero necesitaba del triunfo para liquidar el pleito y alzar el título, mientras que Pichincha sabía que no podía cometer ningún error si quería seguir en combate.
