Pareciera que para Bolívar la ruta de la victoria simplemente no está expedita, pues en su tercera presentación en el campeonato Clausura, el equipo volvió a resignar puntos esta vez ante Wilstermann, en el partido que jugaron ayer en el estadio “Hernando Siles”, de La Paz por la cuarta fecha en el que el juego terminó 1 a 1 y la desazón de los hinchas celestes.
Este encuentro tenía el rótulo de cuidado, no solo porque el celeste pretende hacerse fuerte en su casa, también porque llegó un elenco ambicioso con jugadores que tenían el ánimo elevado, además se trataba de un choque entre dos viejos conocidos que intentarían ganar el mano a mano, para así registrarse en la páginas históricas que escriben ambos elencos.
Apenas comenzó el compromiso ya hubo una llamada de atención para los rojos, el equipo celeste había dejado en evidencia que querían los tres puntos del compromiso. El tridente ofensivo que ordenó el técnico Beñat San José Gil, estaba dando el resultado que buscaban ya que Juan Carlos Arce, Juan Eduardo Fierro y Gastón Sirino estaban atentos para cualquier opción de gol.
