Se encienden las alarmas en Wilstermann. Los jugadores están en estado de emergencia por dos meses y medio de sueldos adeudados. Tras una reunión de emergencia con el presidente del club, Gróver Vargas, y el compromiso de cumplir con el pago de un salario, el plantel entrenó ayer en su complejo con miras al partido de mañana (15:00) contra Petrolero.
Cuando todo apuntaba a que el ánimo dentro el equipo era el mejor, luego de la victoria (2-1) ante Atlético Tucumán, por la Copa Libertadores, el grupo de futbolistas sorprendió a propios y extraños con un amago de paro por falta de salarios.
Esta medida obligó al titular del club a reunirse con el plantel en los vestuarios.
Un jugador, que prefirió dejar su nombre en reserva, comentó que la intención del grupo no era entrar en paro, aclaró que su único propósito era que algún dirigente se presente ante los jugadores para dar la cara y hacer un compromiso para cumplir.
