El piloto español Carlos Sainz aseguró a su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas que él quería "seguir" compitiendo en el Dakar ya que su coche no sufrió daños ni el chasis ni el motor en el aparatoso accidente que precipitó su retirada.
El madrileño, campeón del Dakar en 2010, explicó que se encuentra "dolorido" tras precipitarse por un barranco de 20 metros, pero indicó que se está lo suficientemente "bien" como para haber continuado en competición.
"Yo quería seguir", dijo tras reencontrarse con sus familiares en el aeropuerto de Madrid. "El coche tampoco tenía tanto. El chasis estaba bien, el motor estaba bien y lo único que tenía era mucho desperfecto de fibra de carbono", abundó.
El dos veces campeón del mundo de ralis consideró que hubiera sido "trabajoso" reparar los daños, pero apuntó que "una reparación de emergencia" le hubiera permitido llegar a la etapa de descanso.
