Pasaron los partidos frente a Perú, con triunfo en el Hernando Siles en La Paz, y contra Chile, con un histórico empate en el Monumental de Santiago. El resultado para Bolivia uno de los mejores en los últimos años antes ambos rivales por eliminatorias: cuatro puntos sumados. Con ello, la ilusión volvió a la Verde, pero festejar cuesta caro. La Federación Boliviana de Fútbol (FBF), que negocia para bajar los costos, debe en premios a cada seleccionado de a $us 10.000, sumando en total $us 230.000.
El acuerdo por los premios entre la federación y los jugadores fue firmado después de la Copa América de Chile 2015, cuando al inicio de las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 asumió el mando Julio César Baldivieso, en reemplazo de Mauricio Soria. El presidente de la FBF era Marco Ortega, que solo estuvo en el cargo cuatro meses, y en la negociación con el dirigente participaron Edward Zenteno, Juan Carlos Arce y Alejandro Chumacero.
En el convenio figura un bono de presentación de $us 1.500 por partido en casa y visitante, y $us 3.000 por el triunfo en el Hernando Siles. De visitante, el monto por ganar asciende a $us 5.000 y por empatar la cifra es de $us 2.000. En caso de que los buenos resultados fuera del país se dieran frente a Chile, Argentina o Brasil los montos se duplican.
Según el acuerdo, cada uno de los 23 jugadores ganó $us 3.000 por concepto de bono de presentación por los dos partidos; más $us 3.000 por el triunfo ante los incaicos.
