El presidente ruso, Vladimir Putin, emplazó ayer a las autoridades en San Petersburgo a que aceleren las obras de construcción del estadio que será sede de varios partidos de la Copa del Mundo de 2018, entre esos una semifinal.
En un decreto publicado ayer en el portal de internet del Kremlin, Putin señaló que el estadio –provisionalmente con el nombre de Zenit Arena– y otras infraestructuras deben entregarse a tiempo.
El decreto indica que Putin ordenó a las autoridades a que "adopten medidas que eliminen los retrasos" en la construcción del estadio.
También dio instrucciones similares en Samara y Kaliningrado, donde también se construyen estadios mundialistas.
El estadio en la segunda ciudad más poblada de Rusia lleva casi una década en su construcción, y la municipalidad de San Petersburgo anunciara el viernes que había despedido al contratista de la obra debido a supuestos sobrecostos y demoras.
