Gales o Irlanda del Norte garantizarán la presencia de una selección británica en los cuartos de final de la Eurocopa, un torneo que nunca antes habían disputado y en el que son dos de las sensaciones.
Dos días después de que los británicos votaron abandonar la Unión Europea, dos de las pequeñas selecciones que componen ese conglomerado se miden en el parisiense Parque de los Príncipes en unos inesperados octavos de final que las dos naciones celtas afrontan plenas de ilusión.
Al duelo en el campo se sumará también el de las aficiones, que hasta ahora se han convertido en dos de las más animadas y ruidosas de la competición.
Los galeses de Gareth Bale rebosan optimismo tras haber acabado primeros de grupo, superando a la vecina archidominante Inglaterra y con su estrella como único futbolista que ha marcado en los tres partidos.
