Chile logró ayer la clasificación para los cuartos de final de la Copa América Centenario después de superar a Panamá por 4-2, un resultado que no refleja la superioridad de la Roja, castigada por las pifias del arquero Claudio Bravo.
Los dobletes de Eduardo Vargas y Alexis Sánchez le dieron al triunfo a Chile, que dominó el cotejo y solo pasó apuros en los primeros minutos, cuando Panamá se puso por delante tras un error del cancerbero.
El jugador del Barcelona tuvo una noche para el olvido y falló en las pocas veces en las que fue requerido.
El seleccionador chileno, Juan Antonio Pizzi no ha logrado aún dar con un trío ofensivo y este martes realizó una nueva prueba, esta vez con José Pedro Fuenzalida por el extremo derecho.
En la izquierda reapareció en el once Eduardo Vargas, que no había visto portería en los últimos partidos, pero que respondió a la confianza del técnico con un doblete vital para sosegar a la Roja en los instantes más comprometidos.
Las imprecisiones de Chile en la salida con el balón en los primeros instantes de juego dieron pie al gol panameño, que contó con la inestimable ayuda de Bravo.
Miguel Camargo disparó desde fuera del área sin aparente peligro, pero el arquero del Barcelona calculó mal y el cuero le dobló las manoplas ante la mirada atónita de sus compañeros.
A la Roja no le quedaba otra alternativa que asfixiar a Panamá en busca del empate e inició una embestida liderada por Arturo Vidal y Alexis Sánchez, este último especialmente enchufado y participativo, con mucha movilidad por la zona ofensiva.
Chile tomó un respiro con el tanto del empate. Alexis y Vidal trenzaron una pared que acabó con un remate del ariete del Arsenal.
