El Gran Premio de China de Fórmula Uno, que se disputará hoy en el circuito internacional de Shanghái, promete emoción con un Nico Rosberg que logró su primera "pole" de 2016 y podría firmar su tercera victoria en tres carreras este año.
Su compañero de escudería Lewis Hamilton, vigente campeón, saldrá último por una avería.
Ese será el aliciente más impredecible de la carrera de hoy, ya que el británico ha prometido dar guerra a todo el mundo, e incluso recordó cómo en 2014 llegó a ganar en Hungría saliendo, como ayer, en el último puesto.
Hamilton alardeó ayer de que sin duda hoy puntuará como poco, confiado en su destreza al volante y en la superioridad de potencia de su Mercedes, en un circuito que cuenta con dos de las rectas más largas del campeonato, incluida la mayor, de 1,17 kilómetros, lo que le pondrá fácil adelantar a menudo.
