Wilstermann mostró su dominio en el partido que le ganaron a Bolívar por 3 a 0, ayer en el estadio “Félix Capriles”, de Cochabamba, donde no cabía un solo alfiler más. El compromiso correspondió a la novena fecha del Campeonato Apertura de la Liga cuyo encuentro tenía el sello de complicado debido a que ambos rivales son viejos conocidos.
Una tarde distinta fue la que tuvieron los que asistieron al escenario cochabambino, pues disfrutaron de una tarde calurosa y goles para todos los gustos, aunque también tuvieron algunos sobresaltos debido a que la Policía intervino en el momento preciso cuando enviaron un petardo al sector de los rojos, cuyo arquero Raúl Olivares quedó tendido pero sin mayores complicaciones, el autor de la reñida conducta fue detenido, al igual que algunos espectadores que trataron de ingresar al escenario en estado de ebriedad.
El partido comenzó en medio de los nervios, pero el equipo cochabambino supo sobreponerse más rápido y comenzaron a atacar para devolver las sonrisas a los seguidores, quienes celebraron la victoria con las tradicionales olas que tiñó el escenario de rojos, que se fueron contentos por la victoria y ante un equipo que no termina de convencer.
El primer gol del compromiso llegó en el minuto 28 mediante Edward Zenteno, el jugador recibió un centro perfecto en el minuto 28.
Cuando se jugaba el minuto de adición de la primera mitad de juego (46´) el jugador Imanol Iriberri anotó el segundo tanto, tras un regalo de Juan Carlos Arce.
La tercera conquista del encuentro fue convertida en el minuto 52 mediante Iriberri, que por segunda vez convirtió ante la paciencia de los celestes, el cabezazo dejó sin aliento a Quiñónez que no esperaba el trayecto del balón, pues la defensa celeste se quedó mirando el balón y al jugador.
