La justicia suiza aprobó ayer la extradición del presidente de la federación nicaragüense de fútbol Julio Rocha a Nicaragua.
Queda por verse, sin embargo, si Estados Unidos intenta bloquear el traslado, ya que también ha pedido la extradición del dirigente, sospechoso de haber incurrido en actos de corrupción.
El portavoz del departamento de Justicia suizo Folco Galli dijo que la extradición a Nicaragua depende de que Estados Unidos dé su visto bueno.
"Los funcionarios estadounidenses tienen que decidir si están de acuerdo o no con que se le dé prioridad a Nicaragua", expresó.
Si los estadounidenses no aceptan que sea devuelto a su país, corresponderá al ministerio de justicia suizo decidir qué solicitud de extradición acepta, señaló Galli.
