La arcilla de Huayculi, departamento de Cochabamba, dejará de ser solo materia para vasijas y objetos utilitarios para convertirse en una interfaz capaz de producir nuevas experiencias sonoras. Esa es la apuesta de “Geo-Futurismos: la arcilla como Interfaz”, proyecto de creación colaborativa e investigación sonora que une la tradición alfarera con la tecnología electrónica.
La iniciativa forma parte de la cuarta Convocatoria de Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística del Centro de la Revolución Cultural (CRC), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
La propuesta, impulsada por la artista Cristina Collazos Moyano junto con la Escuela Superior de Maestros de Música de Tarata Simón Rodríguez y las artistas Tika Michel, Lucía Herbas, Cristina Collazos e Ibi Viscarra, recupera elementos de la cerámica tradicional y de la organología precolombina, en particular las vasijas silbadoras, para crear esculturas sonoras.
El proyecto incorpora sensores y dispositivos electrónicos en las piezas de cerámica para convertir acciones como soplar o tocar la arcilla en señales que activan y modifican sonidos. Así surgen los llamados “objetos-intersección” o neo-instrumentos cerámicos, que combinan técnicas ancestrales con herramientas de creación contemporánea.
Según información de la CRC, el proceso incluye la selección de arcillas locales de Huayculi, el estudio de las características acústicas de piezas de tradición precolombina y el desarrollo de prototipos que integrarán circuitos electrónicos y sensores. La iniciativa también contempla un documental sonoro y un repositorio digital de libre acceso con diseños, software y recursos de creación desarrollados durante el proyecto.
La propuesta plantea el concepto de “futurismo de la tierra”, una mirada que no enfrenta el conocimiento ancestral con la innovación tecnológica, sino que los coloca en un mismo espacio de creación. El soplo humano, el contacto con la superficie de la cerámica y las propiedades acústicas de cada pieza se convierten en parte del instrumento.
Más allá de la experimentación artística, “Geo-Futurismos” busca dar nuevas posibilidades a la tradición alfarera de Huayculi y fortalecer su presencia en los lenguajes contemporáneos. Artesanas, maestros alfareros, estudiantes y artistas participan en un proceso que conecta territorio, memoria, tecnología y sonido.
La experiencia será presentada este miércoles 26 de agosto, a las 11.00, en la Escuela de Música de Tarata, ubicada en la avenida Igualdad, frente al Instituto Agropecuario Tecnológico, zona Jarkapampa.
La segunda presentación será el 27 de agosto, a las 19.30, en la Plaza 14 de Septiembre, en la ciudad de Cochabamba.
Con esta propuesta, la arcilla adquiere una nueva dimensión: conserva la memoria de un oficio ancestral y, al mismo tiempo, se convierte en materia para imaginar otros sonidos, instrumentos y formas de creación.
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