“Que el Tata nos ilumine; hoy más que nunca, a pesar de los problemas, estamos aquí pidiéndole al Señor paz y conciliación entre bolivianos. Que el Gran Poder nos dé su bendición y lo mejor en estos momentos de división en Bolivia”, afirmó Arias al concluir el acto litúrgico.
La ceremonia fue dirigida por el párroco Marcelo Ramírez, quien instó a los pasantes a promover la fe y la devoción en la fraternidad, dejando atrás cualquier conflicto del pasado. “Ustedes, como servidores del Señor, son los precursores de la fe y la devoción en la fraternidad y deben hacerlas prevalecer entre todos los miembros”, les recordó el sacerdote.
Arias destacó que la misa también marca el inicio de la tradicional entrada del Señor Jesús del Gran Poder de este año. “La fe y la devoción nos mueven; con esto anunciamos la festividad del Gran Poder y la legitimidad de la cabeza de las Rosas de Viacha”, concluyó.
