El singular Pepino, uno de los personajes representativos del carnaval en La Paz, se divirtió y bailó por última vez este domingo con las cholitas para poner fin a las celebraciones y festejos del carnaval del Bicentenario en Bolivia.
Las comparsas de decenas de ch’utas y cholitas paceñas, otros personajes relevantes del carnaval de La Paz, comenzaron el acto de despedida del Pepino que, al ritmo de su tradicional danza, recorrieron la principal avenida de la populosa zona del Cementerio General.
El travieso pepino, vestido con su mejor traje rojo y blanco, apareció bailando con las reinas del carnaval paceño a quienes llevaba de un lado a otro de la avenida al son de la danza de los ch’utas.
Al llegar al Cementerio General, el Pepino se dio cuenta que detrás de él iba un ataúd, donde cada año tiene que volver simbólicamente para terminar la festividad en el país, y tuvo que despedirse de los bailarines y de los otros personajes tradicionales hasta el próximo carnaval. El Pepino fue llevado dentro del ataúd hasta la puerta del Cementerio y mientras intentaba salirse del mismo para seguir divirtiéndose, las reinas del carnaval y algunas cholitas ya lloraban su despedida.
