I Innovadora en su época, creativa y orgullosa de la tierra que la vio nacer, así fue presentada Inés Córdoba, una multifacética artista potosina que se destacó por expresar su arte en una diversidad de formatos que ahora forman parte de su creación. En su honor, la antes sala de exposiciones temporales de la Casa Nacional de Moneda, ahora lleva su nombre como un homenaje a la mujer potosina, artista y creadora de obras que pueden ser apreciadas por la población potosina por unos meses.
El Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, fue la fecha escogida por el repositorio cultural más importante del país para desarrollar el acto que homenajea a la mujer artista y que convocó a mujeres y a la población a compartir un momento para conocer detalles de la vida de Córdova, quien nació en la Villa Imperial el 15 de diciembre de 1924. Desde temprana edad mostró su afición por el arte.
Un detalle que llamó la atención fue conocer de voz de su familia, algunas cualidades de la vida de Córdova, que como artista, encontró inspiración, por ejemplo, en cercanías de actividades mineras recolectando lo que otros desechaban para convertirlos en singulares piezas de arte, únicas más allá de los formatos.
Fue su sobrina, Verónica Córdoba Soria, quien contó cómo fue el proceso de creación de su tía cuando ella vivía en Potosí.
“Inés, creciendo acá en Potosí, inspirada por colores del Cerro Rico, por el trabajo minero, por la historia de Potosí, por la memoria de Potosí, empezó a trabajar con sus collages en metal (…) ella se iba a los botaderos, se iba a los lugares donde se trabajaba con metales a recoger basura, a recogerse pedazos de metales oxidados para, con ellos, componer su obra”, dijo.
El trabajo artesano manual de Córdova le permitió experimentarse como artista para crear cuadros más allá de solo la pintura, sino que usó los metales para crear paisajes y transmitir su creatividad.
