Grandes brazos mecánicos, cuerpos gigantes en movimiento y ojos cautivadores que brillan y cambian de color deslumbran a turistas y locales de Pasto que acuden a ver una de las joyas más desconocidas de Colombia, el Desfile Magno del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto.
El 6 de enero es el Día de Reyes en todo el mundo y en Pasto, capital del departamento de Nariño (suroeste), se reúnen los colores, las grandes carrozas, las comparsas y las Murgas (grupos musicales de metales, instrumentos andinos, y de fuelle) que reciben al llamado "Día de Blancos" con talco y cosméticos de ese color.
El Desfile está formado por una senda de más de 25 carrozas de hasta 16 metros de largo y 10 de alto que compiten entre varias categorías para alzarse como las mejores de 2024.
En el Estadio Libertad de la ciudad desde temprano ultiman los detalles finales de cada agrupación, algo novedoso para ellos pues en años anteriores "no alcanzábamos a dormir, teníamos que trasnochar para preparar las murgas y comparsas", explicó a EFE uno de los cultores del carnaval en modalidad de comparsa, Luis Alfonso Guiela.
