El misterio policíaco clásico y lo paranormal se dan cita en “A Haunting in Venice”, un filme que refresca y transforma la obra de la escritora británica Agatha Christie y que indaga entre lo real, lo imaginario y lo sobrenatural. “La película es en esencia un Agatha Christie pero con elementos del horror y lo sobrenatural y creo que eso es lo que la gente encontrará sorprendente”, asegura en una entrevista con EFE el bisnieto de Christie James Prichard, productor ejecutivo del filme y presidente de la empresa que gestiona los derechos literarios de la autora.
Ya retirado, el detective privado Hercule Poirot, interpretado por Kenneth Branagh, recibe la invitación de una vieja amiga, la escritora Ariadne Oliver, a quien da vida Tina Fey, para presenciar una sesión espiritista protagonizada por una médium que podría cambiar la visión escéptica y racional del mundo que rige la vida del renombrado detective. La cinta está inspirada en uno de los libros menos populares de Christie titulado “Hallowe’en Party” (1969) y es una continuación de las películas “Murder on the Orient Express” (2017) y “Death on the Nile” (2022) que Branagh había protagonizado y dirigido en el pasado.
