Las lluvias constantes, la acumulación del agua en la costra salina tiene un efecto perseguido por muchos visitantes. Debido a las persistentes lluvias, ahora, el Salar de Uyuni se ha convertido en un inmenso espejo de agua, ideal para capturar la imagen, ya sea en fotografías o videos.
El secretario de cultura de la gobernación de Potosí, Erick Quispe, dijo que en esta época de lluvias, el salar aumenta su atractivo para los visitantes de otros países.
“Cuando el salar se encuentra cubierto de agua, se ve un espejo natural, lo que lo hace mucho más atractivo. Generalmente en esta época, antes de la pandemia, el flujo turístico que se captaba en el Salar de Uyuni, era un turismo procedente del continente asiático, vale decir, japoneses, coreanos o chinos”, explicó.
Actualmente la actividad de visita del turismo extranjero se está reactivando y hay presencia de visitantes asiáticos, europeos, entre otros.
Pero, por el riesgo que significa ingresar al corazón del salar, la Gobernación ha restringido el ingreso, y los turistas solo pueden estar en las orillas, donde se encuentran algunos hoteles.
El funcionario dijo que se ha restringido el ingreso hasta la Isla Incahuasi, que precisamente se encuentra en el centro del salar.
