El arte contemporáneo latinoamericano quiere salir del museo y plantarse en la calle, quiere que las obras sean parte del urbanismo de las ciudades y que los habitantes de las mismas metan también sus manos en el proceso de creación para que no les sean ajenas.
Es el mensaje del proyecto sociocultural cubano Dedelmu, Detrás del Muro, que expone estos días en la feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO), pero también de una región que no quiere, ni puede, escapar de su situación social, política y económica, y que quiere quitarse de encima el adjetivo "elitista" que en muchas ocasiones acompaña al arte contemporáneo.
"Había que hacer algo para alimentar el espíritu de la gente más humilde, que es la que no va al museo, a la galería y la que sabe menos de arte y la experiencia ha sido muy exitosa", cuenta a Efe Juanito Delgado, director de Detrás del Muro.
