Músicos y bailarines desfilaron, uno tras otro, en el atrio del templo de La Merced, anoche, cerrando las noches culturales que le dieron un matiz diferente este año a la festividad en homenaje a esta advocación.
Cada noche, durante nueve días —la novena—, hubo desfile de artistas en el atrio. Y cada noche, sin fallar una, sobraron los artistas. Es una muestra de la devoción a nuestra Virgencita de la Merced, dijo un sonriente párroco, el padre Gio, anoche, al hablar del interés de la gente. Y lo que dijo la secretaria ejecutiva de la federación de la prensa, Jannett Cortez, pareció confirmarlo: “el año pasado le pedí a la mamita (la Virgen) un favor y un proyecto a favor de mi sector está avanzando. Parece que es un milagro”.
Antes de la noche cultural, el templo se había llenado con la gente. El gobernador no llegó a tiempo para la misa pero lo hizo en el momento en que empezaba el espectáculo. Había viajado. Ingresó hasta el altar para explicarle al padre Gio.
