Después de una misa en el templo de San Francisco, los devotos del Señor de la Vera Cruz desarrollaron ayer una procesión por las calles del centro de la ciudad.
Bajo un cielo despejado, la procesión del “Corpus Chico” contó con la participación de los fieles y devotos, muchos de ellos que habían participado de las actividades previas de esta celebración, una de las más esperadas en la Villa Imperial.
Cerca de las 11:30 la procesión inició su recorrido por las estrechas calles del centro citadino. Hasta pasado el mediodía, los devotos que armaron altares recibieron a la imagen que avanzó por varios puntos. La procesión volvió a San Francisco tras el largo recorrido.
Las familias potosinas que tienen fe en San Francisco se esmeraron en armar los altares que estaban bellamente adornados con finas telas y sedas, además de flores naturales de todos los colores.
