La suma es tan alta que resulta difícil de creer: 10.000 millones de dólares. Ese es el monto más racional que se estima para calcular el valor del tesoro contenido en el galeón San José que se hundió en 1708 frente a las costas de Cartagena de Indias llevándose al fondo del mar su cargamento integrado por diversos valores, incluyendo barras y monedas de plata que salieron de Potosí.
El 27 de noviembre de 2015, el galeón fue encontrado por investigadores del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), personal de la Armada Nacional y de la Dirección General Maritíma (Dimar) de Colombia. El entonces presidente, Juan Manuel Santos, anunció que su contenido sería rescatado pero tanto España como la empresa que los buscó durante años, Sea Search Armada (SSA), interpusieron recursos legales y se inició un proceso que dura hasta hoy.
Pese a que en este, y en famosos casos anteriores, la plata de los galeones hundidos salió de Potosí, ningún gobierno boliviano, sea nacional o subnacional, se apersonó siquiera en los procesos. Pero el juicio por el galeón San José marcaría la diferencia ya que el 28 de julio de 2018 cinco bolivianos se presentaron en la ventanilla de Presidencia del Gobierno de Colombia acompañando más de 2.000 fojas de prueba, las autoridades originarias de la nación Qhara Qhara.
