El cómic latinoamericano está en un proceso de transición en el que busca su identidad en la narración de acontecimientos históricos de la región, según mantienen distintos directores de festivales de ese género.
Los ilustradores y autores de historietas de los países del cono sur tienen que enfrentarse a la competencia "feroz" de las grandes producciones de Estados Unidos y Japón, y tal vez por eso han decidido narrar su propia cultura para hacerse un hueco en un mercado reducido. El cómic, como género, está obligado a cambiar no sólo su lenguaje, sino también su soporte y ya no solo se publica en papel, sino también en las paredes de las ciudades y en la televisión en forma de series de animación.
A estas conclusiones llegaron ayer los directores de los festivales "Viñetas con altura", de Bolivia, Alexandra Ramírez; del Calicómix de Colombia, José Campoh, y de la Semana Negra de Gijón, Ángel de la Calle.
