La Policía brasileña detuvo a cinco miembros de una banda que vendía entradas falsificadas para la final de la Copa América, en la que Brasil y Perú se medirán hoy en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, informaron ayer fuentes oficiales.
Los miembros de la organización ofrecían por internet entradas que han alcanzado elevados valores en manos de los revendedores debido a que, según el portal de ventas de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), están agotadas desde hace varios días.
El grupo fue desmontado por agentes de la Policía Civil del estado de Río de Janeiro luego de que una mujer negociara la compra de dos entradas y avisara a una patrulla al sospechar que los boletos eran falsos.
Tras adquirir las entradas a personas que las ofrecían en redes sociales, la mujer, ya con sospechas, pidió que se las entregaran en Jacaré, un barrio en la zona norte de Río de Janeiro próximo a la llamada Ciudad de la Policía.
