De una manera más discreta que en años anteriores, estudiantes y exalumnos del colegio Calero salieron ayer a las calles de Potosí para ofrecer su ya acostumbrada entrada de “la evolución del toba” que recorrió el antiguo trayecto de la festividad de Ch’utillos.
Mediante esa minientrada, el colegio recuerda cómo fue cambiando el ropa que utilizaron los bailarines de la danza los tobas, desde que participaron en la primera entrada de Ch’utillos hasta nuestros días.
El primer año, y en la primera entrada de Ch’utillos, realizada en 1985, estudiantes del Calero participaron con ropa de yute, que confeccionaron ellos, y así se convirtieron en protagonistas de esa festividad, desde sus inicios.
