Afiliados a la Asociación de Fraternidades Folklóricas y Autóctonas de Potosí (Affap) ratificaron anoche que la danza de la diablada tiene su origen en este Departamento.
La ratificación fue la consecuencia del coloquio que sobre el origen de esa danza se realizó en el auditorio de la Dirección de Patrimonio Histórico, en la calle Frías. El presidente de la Affap, Santiago Cruz, dijo que el propósito de su directiva es motivar la investigación sobre el origen de las danzas con el fin de postular a la festividad de Ch’utillos como patrimonio intangible de la Unesco.
El coloquio arrancó con charlas sobre el origen del tinku y prosiguió con las que fueron ofrecidas acerca de la diablada. Sobre esta danza, hubo unanimidad al afirmar que la danza nació en el norte potosino, en las desaparecidas poblaciones de Aullagas y Jankonasa, y también en la mención de Freddy Arancibia como el investigador que más ha profundizado sobre el tema.
