El gobernador y el alcalde de Potosí, Juan Carlos Cejas y Williams Cervantes, salieron ayer en defensa de la dignidad de nuestra región luego de que el presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (Fcbcb), Cergio Prudencio, manifestara sus dudas respecto a la capacidad de las instituciones locales para la administración de museos y centros culturales.
Las palabras de Prudencio derivaron en un malestar que, finalmente, evitó que se llegue a un acuerdo para la transferencia de la primera Casa de Moneda en los marcos que se había dispuesto en la reunión realizada por la mañana. Esa primera cita había sido convocada por el presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, y se realizó en el Tribunal Departamental de Justicia en medio de ofensivas medidas de seguridad. Fue ahí que Prudencio dijo que “ni la Alcaldía ni la Gobernación de Potosí tienen competencias en el manejo del patrimonio. No lo han demostrado infelizmente hasta aquí”.
Sus palabras fueron rechazadas por Cervantes y el asesor estratégico de la Gobernación, Hubert Huayta, quien, más adelante, abandonó la reunión por instrucciones del gobernador que había viajado a Villazón para participar en los actos de homenaje a esa ciudad intermedia.
Tras la salida de Huayta, los que se quedaron acordaron que la transferencia de la primera Casa de Moneda sería a la Gobernación para que esta, a su vez, la entregue en comodato a la Fcbcb. Sin embargo, desde Villazón, Cejas no reconoció ese acuerdo y, por el contrario, llamó a una nueva reunión en la que amonestó a Prudencio. " Acá existe voluntad de nosotros de que esto avance. Lamentablemente, nosotros estamos siendo totalmente discriminados. Es indignante, es molestoso cómo se nos trata a nosotros", protestó. También expresó la voluntad de la Gobernación de compensar al Órgano Judicial con un inmueble en la calle Wenceslao Alba si el Órgano Judicial le transfiere el edificio en cuestión.
