El cineasta de origen chileno Alejandro Jodorowsky explicó que sus declaraciones de los años 70 sobre un abuso sexual, que han llevado a la cancelación de una exposición en Nueva York, no estaban basadas en un hecho real y eran un intento de llamar la atención en los momentos iniciales de su trayectoria.
Jodorowsky reaccionó así a la polémica surgida a raíz de que el Museo del Barrio de Nueva York decidiera no mostrar una exposición suya, prevista para el 28 de febrero, después de que un grupo de activistas denunciaran que en los años setenta el artista había asegurado que violó a una actriz durante la filmación de su película "El Topo".
El cineasta señaló en un comunicado que publicó ayer el medio especializado Artforum, que las declaraciones de entonces tenían el único objetivo de conseguir un mayor interés en un momento de su carrera en el que aun no era muy conocido, pero insistió en que el abuso sexual que él mismo narró nunca sucedió.
